Hoy el aire en Charqueada se siente un poco cargado, como si después de la mañana fresca hubiera quedado una capa fina de quietud que no termina de moverse. No es un día de esos que te llenan los pulmones de alivio al salir a la calle, pero tampoco hay esa molestia que te hace fruncir el ceño; es más bien un aire que invita a respirar despacio, sin prisa.
Si tienes pensado dar un paseo o hacer algo de ejercicio, no es el mejor momento para exigirte al máximo. Una caminata tranquila por la sombra, con el paso relajado, va perfecta, pero mejor deja la carrera intensa para otro día cuando el cielo se despeje de esa bruma ligera. Abrir las ventanas un rato para ventilar la casa está bien, aunque quizás convenga cerrarlas antes del mediodía, cuando la calma aprieta un poco más.
Para los peques que juegan sin parar, los mayores que salen a hacer recados o cualquier persona con asma o problemas de corazón, hoy conviene ir con cuidado y no forzar la máquina. Si te toca estar en la calle, busca ratos cortos y descansa en casa con un vaso de agua fresca; el cuerpo nota cuando el aire no está del todo redondo, y lo mejor es escucharlo.
En fin, no hay nada que temer: Charqueada sigue siendo un lugar agradable para vivir y este día solo pide un poco de mesura. Respira hondo, pero sin ansias, y si puedes, deja para mañana lo que no requiera urgencia. Con un poco de sentido común, el día se pasa sin sustos y con la tranquilidad de saber que mañana el aire, como casi siempre, volverá a estar más limpio y ligero.